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¿Un café?
Criterium

Menos musa, más músculo

La creatividad, entre lo que traemos, lo que vivimos y lo que podemos practicar.

Una musa clásica se quita la corona y levanta una mano con un guante de entrenamiento.
Ilustración editorial generada con IA.

La palabra crear viene del latín creare, «producir» o «hacer surgir». Me gusta porque habla de acción. No de pertenecer a un club reservado a quienes nacieron «creativos». [1]

Durante años hemos comprado bastante esa idea. Está quien «es creativo» y quien no. Como también está quien dice «yo soy de ciencias», «a mí los idiomas se me dan fatal» o «no tengo imaginación».

Cada vez me convence menos.

La investigación tampoco dibuja dos bandos tan claros. Los estudios con gemelos indican que algunos aspectos relacionados con la creatividad tienen componente genético, pero también muestran un peso importante de la experiencia y del entorno. Es decir, el ADN participa, pero no escribe el guion completo. [2]

Y lo más interesante es que la creatividad se puede entrenar.

Un metaanálisis publicado en 2025 reunió 29 estudios y 109 estimaciones del efecto del entrenamiento creativo en universitarios. Encontró una mejora significativa de tamaño moderado en capacidades como pensamiento creativo, resolución de problemas o creatividad verbal. [3]

Otro estudio siguió durante cinco meses a 674 jóvenes de entre 10 y 17 años. El entrenamiento no solo mejoró sus capacidades creativas. También aumentó su confianza para utilizarlas. Algo que me parece especialmente interesante porque a veces la primera barrera no es «no sé hacerlo», sino haber decidido hace años que esto no es lo mío. [4]

Eso también explica por qué importa tanto lo que hacemos desde pequeños. Jugar, inventar, equivocarnos, combinar cosas que aparentemente no tienen relación, buscar varias respuestas a una misma pregunta. Una revisión de 2026 sobre creatividad en la escuela analiza precisamente distintas formas de cultivarla mediante ideación, juego, resolución de problemas o investigación abierta. [5]

Quizá la creatividad se parece más a un músculo que a un don.

No todos partimos del mismo punto. Tampoco desarrollaremos exactamente las mismas capacidades. Pero eso es muy distinto de pensar que unos nacen con una etiqueta de CREATIVO y el resto debemos mirar desde la grada.

Yo misma he aprendido a desconfiar un poco de esas categorías.

Porque muchas veces lo que llamamos talento quizá sea también curiosidad ejercitada durante años.

Y ahí vuelvo al origen de la palabra.

Creare.

Hacer surgir.

Puede que la creatividad empiece precisamente ahí. No esperando a que aparezca la musa, sino dándole algo de trabajo.

Eugénie Morant Vermeersch

Fuentes

  1. Oxford Learner’s Dictionaries · Origen de creation y del latín creare ↗
  2. Creatividad aplicada · Influencias genéticas y ambientales (2015) ↗
  3. Thinking Skills and Creativity (2025) · Metaanálisis de entrenamiento creativo ↗
  4. Thinking Skills and Creativity · 674 jóvenes, cinco meses. Online en 2025, volumen de 2026 ↗
  5. Educational Research Review (2026) · Intervenciones educativas y creatividad ↗