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¿Un café?
Criterium

Detrás de una misma compra

Lo que una decisión aparentemente sencilla puede revelar cuando dejamos de mirar solo el dato.

Detrás de una misma compra

Cuanto más me adentro en la investigación de clientes, más consciente soy de algo que ya intuía desde el marketing: un segmento casi nunca es un grupo homogéneo. Dentro de una misma franja de edad, de renta o de sector conviven pequeños mundos, microsegmentos o nanonichos, cada uno con sus motivaciones, sus códigos y sus expectativas. Y detrás de una misma decisión pueden esconderse razones que no se parecen en nada.

Durante años he trabajado con la intuición que da la experiencia, y sigo valorándola. El ojo entrenado es un buen punto de partida para plantear hipótesis. Pero estoy aprendiendo a no confundir una hipótesis con una evidencia. La sensación nos dice por dónde empezar a mirar. La investigación nos dice si lo que creemos ver es real.

Por eso me interesa cada vez más la investigación cualitativa. Las encuestas ayudan a saber cuántos, y las entrevistas, a entender por qué. En una conversación aparece lo que no cabe en una casilla: el contexto, los matices, las contradicciones y todo lo que se dice entre palabras. Y voy descubriendo que muchas veces lo más revelador no es lo que alguien cuenta, sino cómo y cuándo lo cuenta.

Entender así a cada público es lo que permite tender un puente emocional con él. Una conexión en la que cada segmento se sienta reconocido, se identifique con lo que le contamos y pueda proyectarse en ello a la velocidad de la luz. Cuando alguien piensa «esto va conmigo», la conversación empieza sola.

Sigo explorando, preguntando y aprendiendo a escuchar mejor. Pero cada vez tengo más claro que querer hablarle a todo el mundo suele ser la forma más rápida de no hablarle a nadie.

  1. Intuiciónhipótesis
  2. Investigaciónevidencia
  3. Entrevistacontexto
  4. Puente emocionalconexión

La intuición señala dónde mirar. La escucha, lo que de verdad hay.

Eugénie Morant Vermeersch