Contexto
En septiembre de 2022 el grupo se dividió y cambió de propiedad. El marketing pasó a depender de la dirección comercial y dejó de tener una dirección propia.
Qué hice
Sostener el marketing en solitario
Asumí sola la operativa del marketing y la comunicación: contenidos, ferias y eventos, materiales, presupuesto y coordinación con proveedores y equipos de distintos países. Para ejercer bien esa nueva responsabilidad, en 2023 me formé en liderazgo, hablar en público y resolución de conflictos.
Cambiar la mirada de la marca
En enero de 2023, justo después de la venta, propuse cambiar la narrativa de la marca: hablar menos del producto y más de lo que nuestras soluciones integrales aportaban a las personas y al medioambiente. La agencia externa que habíamos contratado se quedaba en la superficie para un grupo con tantos sectores distintos y con retos como la regulación del plástico. Por iniciativa propia, lideré talleres con ventas, producto e I+D, uno por cada unidad de negocio.
Del taller al rebranding
Esa reflexión fue la base del rebranding: nueva identidad visual, logotipo y personalidad de marca, aplicados en todos los materiales y canales, incluida la línea de jardinería, que pasó a comercializarse con la marca Intermas. También gestioné el registro de cerca de 40 marcas y su seguimiento nacional e internacional.
Dar voz a la transición
Ese mismo mes presenté la transición del marketing ante la nueva dirección y el grupo inversor, en un anfiteatro semicircular tipo parlamento. Fue intimidante, pero preparar bien el mensaje, leer la sala y sostener la conversación convirtió los nervios en conexión. Salí muy orgullosa.
Resultado
Los eventos, los congresos y la comunicación siguieron sin interrupción durante toda la transición, y la nueva marca se implantó en todos los mercados. La nueva narrativa se fue integrando de forma progresiva en materiales y canales.
